cabecera
Inicio   Introducción  
 
Flocel Sabaté
 
 
Flocel Sabaté (Carme -Barcelona-, 1963) es catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Lleida, donde dirige el grupo de investigación consolidado en historia medieval, el Institute for Research in Identities and Society y el Centro de Valorización del Patrimonio Histórico, así como la revista de investigación medieval Imago temporis. Medium Aevum.

Miembro de diversas academias e institutos de investigación (Medieval Academy of America; Société des Antiquaires de France, Institut for Medieval History, etc.), ha ejercido como profesor invitado en diversas universidades (Paris-I, Yale, Poitiers, Tuscia, UNAM, etc.) y ha impartido seminarios y ponencias en un centenar de universidades y centros de investigación de todo el mundo.

Es autor de más de trescientos trabajos y de una veintena de libros de investigación y alta divulgación sobre historia medieval, mostrando una especial atención en estudiar y divulgar la mentalidad, la cotidianidad, el poder y, en definitiva, la sociedad de la Edad Media.
 
     
   
 

Entrevista a Flocel Sabaté
Las 14 cuestiones clave




1. ¿Por qué «vivir y sentir»?

Saber cómo los hombres y las mujeres de un determinado período vivieron y sintieron no ha de ser una suma de anécdotas, sino la vía para conocer cómo se generan unos determinados valores a partir de los cuales los miembros de una sociedad conviven, perciben y explican todo su entorno, desde el universo a los aspectos más cotidianos. Es una perspectiva que nos acerca a cómo realmente se vivió la historia.


2. ¿Por qué la Edad Media?

Porque es uno de los períodos históricos más evocados y, quizás por ello mismo, menos conocido. Ha sido admirada o rechazada por verse en ella aspectos tan variados como el ejercicio de la fuerza arbitraria, el oscurantismo del pensamiento o la convivencia de las culturas.


3. ¿Qué diferenciaba la sociedad de aquella época?

Ante todo, el sentido colectivo, la solidaridad de grupo: en la Edad Media, el ser humano nunca está solo, sino que forma parte de un entorno solidario que responde colectivamente, a menudo con acciones de violencia intimidatoria. Ello impone un ejercicio del poder pactado entre los grupos de presión. La adaptación a la evolución socioeconómica generará el discurso de aceptación de modelos de comportamiento tanto nobiliarios como burgueses.


4. ¿Cómo se explicaba el entorno?

A partir de combinar cuatro elementos (tierra, agua, fuego y aire) con sus cuatro cualidades (frío, humedad, calor y sequedad) se explica todo lo que existe. Conociendo la combinación, se podría alterar o incluso crear determinados productos, como pretendía la alquimia. El equilibrio adecuado es la clave en cada caso. Su pérdida se interpretaba como la causa de las enfermedades, la contaminación o los desastres naturales.


5. ¿Qué función tenían los animales y las cosas del mundo?

De acuerdo con la debida combinación y coincidiendo con los designios de Dios, que ha creado el mundo, cada animal y cada cosa tiene una finalidad, que hay que saber precisar a fin de gozar adecuadamente de la preeminencia del ser humano sobre la Tierra. Todos los animales tienen, además, un sentido simbólico y algunos viven en estrecha relación con las actividades humanas, como los caballos y los perros, por lo que reciben atenciones muy especiales.


6. ¿Cómo se veía la Tierra?

En los extremos de los tres continentes (Europa, Asia, África) habitaban seres sorprendentes. Los climas disponían las franjas donde la combinación de frío y calor garantizaba la habitabilidad. Y se admitía una esfericidad que permitiría la existencia de los antípodas, sujetados por la atracción de la Tierra, si bien la separación por océanos y desiertos dificulta la necesaria vinculación de los hombres y las mujeres allí situados con el origen común (la monogénesis) en torno a Adán.


7. ¿Cómo eran los sentimientos?

Los sentimientos se expresaban e, incluso, se representaban de forma ostentosa en momentos de especial tensión, como los lutos. Se valoraba el llorar y, en cambio, se menospreciaba el reír.


8. ¿Cómo encajaban los espacios físicos y los espirituales?

En el interior de la Tierra se encuentra el Infierno, y sobre la Tierra, tras siete cielos donde se ubica el universo, está el Cielo de los bienaventurados. Una verdadera sociedad de santos y ángeles se sitúa en este espacio, dejando en un lugar intermedio el Purgatorio de quienes han fallecido con pecados veniales. Todos estos espacios son permeables, lo que da lugar no solo a poder ganar la intercesión de los santos y a interceder por las almas del Purgatorio, mediante la piedad y la limosna, sino a un mundo surcado por apariciones, visiones y diversos signos. De todo ello deriva el modelo de vida en el que hay que adecuar el comportamiento humano al destino final que espera en los espacios espirituales.


9. ¿Por qué se temía el fin del mundo?

Porque la sociedad humana vive en un mundo que tiene un recorrido temporal muy concreto: todo empezó el día que Dios creó el mundo (Creación) y acabará el día de la segunda venida de Cristo (Parusía). Una interpretación correcta del curso de la historia permite deducir la progresiva cercanía del cumplimiento de la etapa final.


10. ¿Por qué tenían tanto peso la religión y la Iglesia?

La Iglesia consigue acaparar la intercesión con la divinidad y regula el discurso explicativo cristiano. Este pone de relieve una completa coherencia entre todos los aspectos existentes en el mundo, tanto físicos como espirituales.


11. ¿Qué peso ha tenido la Edad Media en la humanidad?

La Edad Media fue una de las sociedades más seguras de sí misma que se han conocido, por la coherencia con que se vivía la percepción física del entorno, la organización social y la orientación espiritual de la vida humana. El avance de los siglos posteriores ha consistido en destruir estas seguridades, a fin de alumbrar otro modelo de sociedad, que es el que ha triunfado a partir de fines del siglo XVIII.


12. ¿Qué nos queda de la Edad Media?

Gran parte del bagaje cultural inmaterial que configura la identidad de Europa se asienta sobre creaciones medievales, como las lenguas o las invocaciones nacionales. De modo muy evidente, el patrimonio cultural formado por numerosos monumentos románicos y góticos, y por un denso legado literario, solo se puede interpretar adecuadamente desde el conocimiento de la mentalidad que los erigió.


13. ¿Qué es el neomedievalismo?

Desde la superación del modelo medieval a fines del siglo XVIII, cada siglo ha vuelto al medioevo en busca de elementos que contribuyan a articular las nuevas sociedades. Por ello, el neomedievalismo comporta diversos contenidos en el siglo XIX, en el XX o en el XXI. En el presente se pretende aprovechar la articulación política medieval (pacto entre grupos sociales, combinación de diversos grados de soberanía e interferencias entre público y privado) para contribuir a articular una sociedad globalizada y plural, especialmente en el marco de una entidad supraestatal como la Unión Europea.


14. ¿Qué nos aporta conocer cómo se vivía y se sentía en la Edad Media?

El presente se ha construido a partir del legado medieval, tanto porque el desmoronamiento de las seguridades medievales ha impuesto nuevos modelos sociales como porque la herencia cultural e identitaria del medioevo nos envuelve. El conocimiento de cómo realmente se vivió la Edad Media nos facilitará, por tanto, una debida comprensión del recorrido de la humanidad hasta nuestro presente.


 

novedadesColecciónAutores